Casi la mitad de la Generación Z en México no trabaja: mujeres son las más afectadas, revela Inegi

El 47.6% de los jóvenes entre 15 y 29 años no forma parte de la población económicamente activa, y de ellos más de seis de cada diez son mujeres


Alta inactividad entre los jóvenes

De los 30.4 millones de personas en México que tienen entre 15 y 29 años grupo conocido como Generación Z, 14.5 millones (47.6 %) no están empleadas ni buscan trabajo. Según datos del Inegi, esto significa que prácticamente la mitad de este segmento etario se encuentra fuera del mercado laboral activo.


Brecha de género significativa

Dentro de ese 47.6 por ciento inactivo, el 63.4 % son mujeres. Esto refleja que la falta de empleo o de participación laboral es especialmente grave para las jóvenes de esta generación, mucho más que para los hombres de su misma edad.


Educación y retos sociales

A pesar de que una quinta parte de los jóvenes de entre 15 y 29 años tiene estudios profesionales, muchos no logran insertarse en el mercado laboral. Por otra parte, una parte importante de esta generación vive en viviendas con rezago habitacional, lo que complica su posibilidad de desarrollo económico y social.


Necesidades de integración social

Para el académico Cristhian Ascencio, es clave entender que estos jóvenes no solo necesitan oportunidades laborales, sino también justicia social e integración real. No se trata solo de su descontento o de la forma en que se organizan políticamente, sino de condiciones estructurales que requieren atención, señala.


Factores que agravan la vulnerabilidad

Según expertos, la Generación Z ha vivido crisis profundas: desde los efectos de la pandemia, hasta el cambio climático, han marcado sus oportunidades. Además, la precariedad laboral y la falta de acceso a vivienda hacen que muchos jóvenes opten por quedarse al margen del mercado laboral formal.


Perspectiva institucional

Desde el Inegi se advierte que el desempleo no es el único problema: la tasa de desocupación para este grupo es casi el doble que para la población mayor de 15 años. Esto implica que muchos no están buscando empleo, más que no encontrarlo.


Desafíos pendientes

La situación llama a diseñar políticas públicas que den prioridad a la inserción de jóvenes, especialmente de mujeres, en el mercado laboral formal. También se necesita mejorar el acceso a vivienda digna y reforzar la capacitación para que quienes sí tienen estudios puedan traducirlos en oportunidades reales.