El agua comienza a ceder en Nagoya, pero persiste el riesgo de deslaves

Las condiciones en Nagoya comenzaron a mostrar una ligera mejoría después de las intensas lluvias que provocaron inundaciones en diferentes puntos de la ciudad y sus alrededores.

El descenso de los niveles de agua permitió que algunas zonas comenzaran a recuperar la normalidad; sin embargo, la emergencia todavía no ha terminado debido a que el terreno permanece saturado por las precipitaciones.

Uno de los principales riesgos se concentra ahora en las zonas montañosas y de ladera, donde la acumulación de agua puede provocar deslizamientos de tierra. Por esta razón, las autoridades mantienen la vigilancia en distintas áreas del centro de Japón.

Las autoridades recomendaron a los habitantes mantenerse atentos a los comunicados oficiales, evitar acercarse a ríos y canales y no desplazarse por zonas donde exista riesgo de deslaves.