Futuro del fracking en México queda condicionado a estudios de agua, rentabilidad y consulta pública
La discusión sobre la explotación de gas no convencional tomó un nuevo rumbo después de que especialistas presentaran sus conclusiones al Gobierno federal. El informe no recomienda autorizar inmediatamente el fracking, pero tampoco propone descartarlo. El primer paso sería perforar pozos para determinar si existe agua salobre suficiente, ya que el Gobierno ha establecido que no se utilizaría agua destinada al consumo humano. Si este recurso no está disponible, la posibilidad de continuar quedaría descartada.
Incluso si se localiza agua suficiente, todavía deberá determinarse cuánto gas existe realmente en las cuencas de Burgos y Sabina-Burros-Picachos, ubicadas principalmente entre Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Los especialistas advierten que identificar recursos potenciales no significa necesariamente que puedan extraerse a un costo económicamente viable.
Otro de los obstáculos será el financiamiento. Un eventual proyecto de explotación requeriría inversiones de miles de millones de dólares, por lo que el Gobierno reconoce que la participación del sector privado podría ser necesaria. Especialistas han advertido que antes deberá conocerse si la producción podría competir económicamente con el gas importado o si terminaría requiriendo subsidios públicos.
También habrá consulta a comunidades
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que cualquier decisión estará condicionada a criterios científicos y que los proyectos deberán someterse a consulta pública en las comunidades involucradas. Organizaciones ambientales, académicos y colectivos mantienen cuestionamientos sobre los posibles impactos en acuíferos, territorios y regiones que ya enfrentan estrés hídrico. Por ahora, el informe representa una etapa de evaluación y no una autorización para iniciar operaciones comerciales.
